Diagnóstico de la epilepsia


Existen ciertos pasos que su médico tratante debe seguir para llegar al diagnóstico de epilepsia:

    1. Descripción de las crisis: mediante esta, el médico tratante tratará de llegar a la conclusión de que el paciente está sufriendo de crisis epilépticas. Por lo cual es importante que la persona mantenga un conteo de cuantas crisis cree que ha sufrido, que tan frecuentemente ocurren, y como generalmente éstas son repetitivas y las manifestaciones son las mismas, un diario en el cual se registre que síntomas se tienen antes de la crisis (aura), durante la crisis, y luego de la crisis. Muchas veces, la persona no sabe qué tipo de síntomas tuvo durante la crisis ya que perdió el conocimiento o se desconectó del medio ambiente. En estos casos, es necesario contar con la descripción de los testigos, que generalmente son los familiares. Es importante también tomar nota de la duración de la crisis. En algunos casos a pesar de tener la información disponible, el médico tratante no puede llegar al diagnóstico ya que existen muchas condiciones que emulan a las crisis epilépticas. En esos casos el médico recurre a ciertos herramientas de diagnostic.

    2. Historia clínica: aparte de las descripciones de las crisis. El médico tratante obtendrá información acerca de otras enfermedades que el paciente esté padeciendo, historia familiar, medicaciones que estén tomando, y ciertos antecedentes que pueden ser importantes como por ejemplo: historia de meningitis o encefalitis (infecciones del cerebro), trauma de la cabeza, problemas durante el embarazo, y crisis convulsivas febriles durante la niñez. En muchos casos también, es importante saber si la persona toma alcohol o usa drogas recreacionales en forma frecuente. Saber en qué trabaja es también importante, ya que la persona puede estar expuesta a ciertos químicos o tóxicos que pueden producir crisis epilépticas.

    3. Examen físico: es similar al examen que rutinariamente uno recibe cuando va a ver al médico. Aparte de este examen, el médico necesitará realizar un examen neurológico. El examen neurológico consiste en revisar de manera sistemática las diversas funciones que realiza el cerebro y otras partes del sistema nervioso.

    4. Herramientas de diagnóstico:

    A.

      Electroencefalograma (EEG): esta es una herramienta diagnóstica que está disponible en muchos consultorios, clínicas y hospitales. Consiste en la colocación de electrodos de metal en la superficie del cuero cabelludo, que permite el registro de la actividad eléctrica del cerebro. Esta actividad es amplificada con el uso de un computador, que luego permite al médico neurólogo su lectura. Con este equipo se registra la actividad cerebral por aproximadamente 30 a 45 minutos. Lo cual lo hace algo imperfecto ya que en algunos casos el electroencefalograma será normal a pesar de que el paciente tiene epilepsia. Esto ocurre porque en esos 30 o 45 minutos que dura el registro, no se capturó ninguna descarga eléctrica o cortocircuito que ocasionan las crisis epilépticas. Esta herramienta es muy importante para diferenciar si las crisis son generalizadas o focales.

      B. Neuro imágenes: éstas pueden de dos tipos: tomografía cerebral computarizada o resonancia magnética cerebral. La idea de hacer estas imágenes es de descartar la posibilidad, de que exista un cuerpo extraño en el cerebro, que sería la causa de las crisis epilépticas. La tomografía cerebral o CT es una técnica más accesible y algo más barata que la resonancia magnética cerebral (RMN). Lo ideal es que se realice la resonancia magnética cerebral, pero debido a que en ciertas zonas de Latinoamérica, incluyendo el Perú la causa más frecuente de crisis epiléptica es una infección llamada cisticercosis, la CT cumple su cometido.